Parece que la muerte no
sólo nos iguala a todos, obreros y empresarios, ricos y pobres (y esa
entidad amorfa que algunos llaman “clase media”), políticos y del llano…
sino que también redime.
No importa si robaste, si explotaste, si entregaste… Te morís y pasás a ser un buen tipo, y si todo eso lo hiciste masivamente… podés aspirar a ser prócer
Al menos así intenta demostrarlo Néstor Kirchner con su muerte.
Parece que ahora no importan las acusaciones, con pruebas más que
contundentes, sobre enriquecimiento ilícito, o el destino de esos más de
u$d 600 millones del Estado santacruceño que nunca aparecieron, los
negocios de sus amigos y ¿testaferros? No, parece –otra vez- que no
importan esas cosas si te morís
Da asco verdaderamente el trato edulcorado e hipócrita que le dio al ex
presidente la misma prensa para la cual hasta el miércoles a la mañana
era el enemigo número uno de los intereses del país. Los mismos que
escribieron libros sobre sus supuestos actos de corrupción, censuraban
las críticas al ahora muerto. Hasta para el omnipotente Grupo Clarín, el
santacruceño pasó de villano a “héroe popular” en un abrir y cerrar de
ojos.
...
La ambigüedad “K” supo tener un discurso “encendido, antiimperialista y
progresista”, a la vez que las políticas concretas favorecían al imperio
y tendían a
conservar lo peor de las costumbres de los
sectores de poder en nuestro país. Mientras defendía de palabra a los
trabajadores, dorándoles la píldora, sus políticas aseguraban la
explotación más vergonzosa, como la tercerización, contra la cual nunca
hizo nada, sino al contrario, la estructuró. ....por culpa de personajes como Kirchner mueren seres humanos,
todos los días, por razones curables, esos son los aspectos humanos que
quiero respetar. Yo no me olvido que Kirchner fue el padre de este
modelo que desde el “progresismo” justifica el pago de una Deuda ilegal,
ilegítima y fraudulenta, una Deuda que le costó, le cuesta y le costará
sangre a nuestro Pueblo; que argumenta y justifica el veto del pago del
82% móvil a los jubilados, mientras le ofrece pagar a los buitres del
sistema financiero internacional, como también ofreció recientemente al
Club de París; o que se apoya en la mafia y en la mugre de la burocracia
sindical-empresarial que obra con mano de hierro contra los
trabajadores que se organizan y reclaman por mejores condiciones
laborales, la misma que se cobró hace tan solo unos días la vida
invalorable del compañero Mariano Ferreyra.
¿Se olvidaron ya de eso?
Yo no me olvido...
A vuelo de pájaro, puedo recordar muchos de los hechos que este sujeto
tristemente célebre de la historia argentina llamado Kirchner ha
producido:
- Quiero comenzar con la inestimable colaboración para la entrega de
YPF, cuando envió a un diputado convaleciente en el avión de la
gobernación, para garantizar el quórum en la sesión del Congreso que iba
a aprobar ese oprobio
- Ya en el gobierno, La Ley de Responsabilidad Fiscal, a pedido del FMI y
el Banco Mundial, por el cual el Estado argentino se comprometía a no
incrementar el gasto primario, es decir: salarios y empleos en el Estado
- Pago en efectivo al FMI de u$d 10.000 millones. La Deuda continúa
siendo un problema central de nuestra economía a pesar de ello
- Aumento de la brecha entre los que más ganan y los que menos tienen
- El trabajo en negro ronda el 40% del total de los que trabajan, donde el Estado es uno de los principales negreros
- Promedio salarial de $2200, con una canasta familiar que ronda los $4500
- Rechazo al 82% móvil a los jubilados
- La no recuperación de nuestros recursos naturales estratégicos
- La no recuperación de las empresas de servicios privatizadas durante los ‘90
- Escandalosa caída en las reservas de hidrocarburos, los cuales se mantienen en manos privadas y extranjeras
- Profundización de la megaminería, con el consecuente saqueo de recursos y contaminación de poblaciones enteras
- Veto a la ley de protección de glaciares a pedido de la Barrick Gold
- Promoción de los pooles de siembra. Sojización de la agricultura
- Los casos de corrupción... Por eso, no… no me pidan que me conduela.