Apuntes para analizar la cuestión del Financiamiento Educativo en el 2011: El gobierno canta envido y no tiene puntos
Laura Marrone (especial para ARGENPRESS.info)
Con
bombos y platillos el Gobierno Nacional, las Fundaciones que sostienen
las políticas de Estado con sus producciones de documentos, financiadas
por empresas multinacionales y el propio estado (C.I.P.P.E.C., S.E.S.,
etc), y la dirigencia sindical que las acompaña, la CTERA de
Yasky-Maldonado, han anunciado el logro de las metas ambicionadas para
el financiamiento de la educación: el 6% del PBI.
Parece,
sin embargo, que docentes, estudiantes y padres no se dieron cuenta.
Siguen con sus reclamos sectoriales, “instalando la queja”, al decir de
algunos funcionarios. Las recientes movilizaciones estudiantiles
secundarias y universitarias en la Ciudad de Bs. As y en Córdoba,
reclamando por el deterioro de las condiciones edilicias, comedores
estudiantiles y becas, así como las constantes luchas docentes
jurisdiccionales por recomposición salarial frente a la inflación,
parecen desconocer que todo va mejor.
El proyecto de Presupuesto
2011 presentado por el Ejecutivo Nacional en el Congreso de la Nación y
la pronta caducidad de la Ley de Financiamiento Educativo Nº 26.075
plantean la necesidad de abrir el debate.
En el presente trabajo
realizamos un análisis del estado del actual financiamiento educativo y
algunos interrogantes sobre los criterios que a nuestro entender
deberían trabajarse para replantear la cuestión del financiamiento de
modo de poder garantizar efectivamente el derecho social a la educación.
1)
La Ley de Financiamiento Educativo (2005) adoptó el criterio más
reciente de los organismos internacionales de fijar metas para el
financiamiento educativo, en base a una relación entre el gasto
educativo y el porcentaje del PBI. Entonces se había establecido como
meta el logro del 6% del PBI. Actualmente esos mismos organismos
promueven el logro del 8% del PBI (1). En décadas anteriores, el
criterio establecido por UNESCO había sido, en cambio, el logro del 25%
del Presupuesto Educativo.
Adoptar el criterio del PBI puede ser
engañoso ya que simples operaciones de contabilidad financiera, pueden
hacerlo subir o bajar sin que los cambios garanticen mejoras reales. No
obstante, tomando el criterio adoptado, debemos señalar, en primer
lugar, que los informes que saludan el éxito de haber logrado llegar al
6% del PBI este año 2010, ocultan la verdadera relación de dicho % con
lo que efectivamente existía antes de la crisis del 2001.
El
siguiente cuadro, tomado del informe sobre el presupuesto 2010 del
Ministerio de Economía, tiene como punto de partida el 2005, cuando era
el 4,6%. Sin embargo, si se considera la cifra desde el 2001, se
constata que ya entonces, el presupuesto era del 4,9% del PBI, lo que
significa que el aumento real es menor. (ver cuadro 29 en anexo)

Esta
relación también oculta la realidad de lo que efectivamente recibían
las escuelas. La crisis del 2001 supuso una caída del PBI, por lo que el
dinero que efectivamente llegaba a educación era considerablemente
menor que antes. Tomado a valores constantes del 2001, de modo que la
inflación no distorsione las cifras tenemos que el gasto total sumando
nación y provincias bajó casi a la mitad

Tomar
como referencia el % del PBI, también oculta el verdadero Gasto del
Estado tanto nacional como provincial, (Gasto Educativo Consolidado:
GEC) en relación al Gasto Total (GN). Si se considera esta relación se
advierte que, en el 2004 antes de la Ley de Financiamiento Educativo
estábamos en el 13,8% según el Banco Mundial, bastante más lejos que el
25% estimado por la UNESCO de los 60.

A partir de esa fecha, casi el comienzo de la LFE, la relación no se modificó sustancialmente.
2)
La Ley de financiamiento sostuvo que la diferencia que faltaba para
llegar al 6% del PBI, sería aportada por Nación en un 40% y las
provincias en 60% restante. Lo que la Ley no estableció fue la reversión
del porcentaje de una y otra parte sobre ese 6% que por la Ley Federal
quedó sobre las espaldas de las provincias. Nación pasó en 1992, por la
Ley de Transferencia de Cavallo-Menem a ser “subsidiaria” aportando solo
el 17% del total. (ver anexo cuadro 29) En el 2006, al sancionarse la
Ley de Financiamiento, Nación aportaba el 27 % y el resto las
provincias. Actualmente esa relación tuvo un leve cambio, pero el peso
central sigue siendo de las provincias: 32% Nación y el 68% las
provincias.


3) La desigualdad en la inversión por alumno/a según la jurisdicción
Otra
meta de la Ley de Financiamiento era superar la desigualdad entre
provincias. Efectivamente, la Ley de Transferencia y la Ley Federal
habían dejado instalada una desigualdad estructural que condenaba a
calidades diferentes de educación según el lugar de nacimiento, con
diferencias de 1 a 4 en la inversión por alumno (por ejemplo entre
Tierra del Fuego y Salta, los extremos, o 1 a 2 entre Ciudad y Provincia
de Buenos Aires). Ser argentino del otro lado de la General Paz
importaba la mitad de los recursos por alumno/a. Pero esa desigualdad,
luego de 5 años de Ley de Financiamiento, no se resolvió debido
justamente a que su lógica y meta no es la igualdad, sino mecanismos
compensatorios, paliativos.
Los datos más recientes que poseemos
son del 2007. Estos dan cuenta de que para un promedio provincial de
$3.831, Tierra del Fuego invierte $10.609$ y Salta $1.688. Estamos
hablando de una diferencia que ronda la relación 1 a 9 Si bien ambas
provincias poseen costos de vida diferentes, las diferencias siguen
siendo notables. En el caso de provincia de Bs. As y Capítal Federal,
donde los costos de vida bastante similares, la diferencia sigue siendo
casi de 1 a 2: $3154 contra $5989 respectivamente.
Las
posibilidades de revertir esta desigualdad, no aparecen muy claras si se
atiende solo a la distribución de presupuesto de cada jurisdicción. El
cuadro 3 abajo indicado, da cuenta de que los esfuerzos financieros son
también disimiles. Mientras Santa Cruz sólo invierte el 18,4% de su
presupuesto en Educación, la provincia de Bs. As. invierte 38,4%.
Una
política de aumento del financiamiento educativo debería contemplar una
nueva política impositiva a nivel de provincias y Capital que gravara
las propiedad sunturarias, etc.. En el orden nacional el aumento
presupuestario debería ser tanto en su porcentual de distribución como
en las fuentes de financiamiento. Por ejemplo se podría revisar la
política de extensiones impositivas a las grandes empresas sobre
ganancias (actualmente deducen impuestos por envíos de computadoras
viejas a las escuelas, o por los cursos de capacitación que brindan a
sus propios empleados, etc).
4) Ingresos previstos para el 2011
Este
cuadro da cuenta de que el esfuerzo principal para ingresos del
presupuesto nacional sigue siendo el consumo y no la ganancia
empresarial, ni menos las retenciones por exportaciones. Esto demuestra
que la estructura regresiva de la política de ingresos del estado
nacional, incluso en comparación con otros países capitalistas
imperialistas sigue existiendo. El IVA sigue siendo la principal fuente
de ingresos así como el % que se saca al propio trabajador para pagar el
salario social (Contribuciones a la seguridad social en % para
jubilación y para seguridad social) –

4) Gastos previstos presupuesto 2011
Sobre
un G.N. (gasto nacional) previsto para el 2011, incrementado en total
un promedio de 18.3%, el % que aumenta el gasto destinado a la deuda
pública es 28,3%, mientras que educación solo 13,4% en pesos corrientes,
es decir, sin tener en cuenta la inflación. O sea que en forma
proporcional, el presupuesto educativo previsto en el orden nacional
para el 2011 es menor. Desciende en valores constantes atendiendo a la
inflación y aún en su porcentaje en el presupuesto total: de 5,6% en el
2010 a 5,4% en el 2011.

5)
El G.E.C. (Gasto Educativo Consolidado Nación+Provincias+CaBA) tiene
proporcionalmente un aumento creciente de gastos en tecnocracia
(Ministerio de Educación, organismos de contralor, etc) en relación a
gastos que van a la escuela efectivamente. Sobre esta composición del
Presupuesto, sin embargo, no tenemos aún estudios para demostrarla en
cifras.
Queda como deuda de estos apuntes un análisis pormenorizado
de las metas incumplidas en materia de incorporación universal de los
niños y niñas de 5 años al preescolar, la incorporación de jóvenes a la
escuela media y la extensión a 30% de las Jornadas completas para la
matrícula de primara. El mismo podremos hacerlo en próximas entregas
cuando tengamos la actualización de los datos del Censo 2010.
Nuestras propuestas:
En
el 2005 un conjunto de sindicatos docentes, entre las que se encontraba
Ademys, AMSAFe (Rosario), AGD (UBA), entre otros, presentaron un
documento de análisis de la Ley de Financiamiento Educativo N° 26075 que
en ese momento entraba en vigencia (2). En el mismo se sostenía que
dicha ley era un parche a la desigualdad y fragmentación que había
dejado instalada la Ley Federal de Educación de la década neoliberal
menemista. La Ley de Transferencia del 91 y luego la Ley Federal, bajo
las órdenes del FMI y el Plan Brady de renegociación de la deuda
externa, habían pasado el peso del financiamiento educativo a las
provincias y Ciudad de Bs. As. De este modo, el Estado Nacional dejó de
ser responsable del sostenimiento financiero de la educación y pasó a
cumplir funciones de contralor, al estilo o remedando a los propios
organismos internacionales en relación a nuestro país. Sus técnicos
pretendían recorrer el país indicando a las provincias qué hacer, sin
por ello hacerse cargo de los gastos.
Esto trajo consecuencias
terribles para la educación ya que las provincias no pudieron afrontar
el traspaso sin fondos de las escuelas. Hubo provincias como las del
norte que no pagaron salarios por 5 meses. La docencia respondió con
paros y los ciclos lectivos se cerraron con menos de 100 días de clases.
Post
2001, el discurso cambió. Durante el gobierno de Kichner se sancionó un
paquete de leyes que pretendió crear el ambiente de que se terminaría
con la desigualdad.
Sin embargo, el discurso era uno y la
política otra. Las líneas centrales, estructurales, que llevaron a que
la educación pesara sobre los presupuestos provinciales y librara a la
Nación del esfuerzo, no se modificó. La desigualdad y fragmentación del
sistema quedó instalada, a nivel estructural y naturalizado. Décadas
anteriores en el imaginario colectivo la educación era claramente
nacional. Desde la Reforma de los 90, está institucionalizada la
desigualdad. La Ley de Financiamiento Kichner-Filmus operó como
mecanismo compensatorio de desigualdades, a la manera que los subsidios
al desocupado pretenden paliar la existencia de una desocupación
estructural que ha generado población de excluidos permanentes del
sistema.
No es lo mismo compensar diferencias con pequeñas ayudas
que asumir que el derecho social a la educación supone igualdad en la
inversión educativa por niño, desde la Quiaca a Usuahia.
La
conducción Celeste K de CTERA fue y sigue siendo cómplice de este diseño
de sistema educativo. Hacer un balance serio de estos 5 años significa
reconocer esta realidad desigual y fragmentada y proponer un cambio.
La
propuesta del 2005, de los sindicatos antes mencionados, sigue teniendo
plena vigencia. Entonces se propuso presupuesto único nacional, que
garantice una inversión por alumno igualitaria en todo el país. En este
marco, Nación debe dejar de ser subsidiaria y asumir su
corresponsabilidad del gasto en educación. Para ello tendría al menos
que recuperar los montos de inversión en la década del 60: 14% en lugar
del 5,4% actual. En ese trayecto, aspirar a llegar al 25% de inversión
que en esa misma década propuso la UNESCO: 25% del presupuesto a
educación.
Como dijimos al inicio de esta nota: no hay que jugar al truco con las cifras. Estamos hablando del derecho a la educación.
Descargar anexo de cuadros estadísticos.
Notas:
1)
En Marzo del 2010 Stella Maldonado, Secretaria General de CTERA propuso
que este año reclamarían el 10% del PBI. Luego este reclamo desapareció
para finalmente reducirlo a un genérico reclamo de aumento del
presupuesto sin definir cifras y centralmente direccionado a las
jurisdicciones locales como Ciudad donde gobiernan sectores opositores
al gobierno nacional.
2) “Financiamiento y neocolonización
educativa”. Texto completo en FEIA (Foro de Educación de la Izquierda
Anticapitalista) www.docentesdeizquierda.com.ar
Informe Comisión de salario de AGMER
Seminario-Taller COSMOVISIÓN ANDINA, DESCOLONIZACION, INTERCULTURALIDAD Y MARXISMO (Pensamiento Andino y Lógica Dialéctica)
E.S.S. Nº 1 "Cesáreo Bernaldo de Quirós"
Artes Visuales & Música
El Rector tiene el agrado de informar que, en el concurso del día de ayer, se adjudicó el cargo de Secretario del Establecimento al Profesor Nestor Murguía, a quien le expresó los deseos de un exitoso desempeño en nombre del personal de la Institución.-