La cuestión social y los días de clases Por Andrés Sarlengo

“No hay maestro cierto ni auténtico si no trabaja por la liberación de los pueblos (1)”  Francisco Arancibia en octubre de 1970.

“Y tampoco podemos analizar la educación en su integralidad por fuera del modo de producción, por fuera del capitalismo”  César Baudino, agosto de 2010.




“El 2010 registró la mayor cantidad de días de clases de los últimos diez años”, subrayó el ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni en la 32º reunión del Consejo Federal de Educación (1).

He aquí la síntesis de la pedagogía de la plutocracia actual: educar es “dar clases” la mayor cantidad de tiempo posible. Los “galpones” deben contener a pibas y jóvenes hasta que lleguen las vacaciones. Ese es el paradigma sociotécnico (PS) que aborda la cuestión socioeducativa para garantizar la “gobernabilidad”.

Más años de “estudio”, más días de “clases”: ¿No será un nuevo dispositivo de vigilancia de detección sistémica que supone un importante ahorro en términos de recursos de poder y económicos si se compara con el esquema disciplinario? (2)
Veamos.

El concepto cuestión social aparece en Europa en la cuarta década del siglo XIX y se empieza a utilizar desde 1880 en la Argentina. Ricardo Falcón es claro: “Se trata de la cuestión social urbana moderna, es decir de los problemas sociales que surgieron en los intersticios del pasaje de una sociedad precapitalista, aunque mercantil, a otra, con rasgos capitalistas dominantes. La mendicidad de menores y adultos; la prostitución; los problemas habitacionales; las epidemias; las reivindicaciones de los artesanos; los “vagos y mal entretenidos”, eran algunas de las principales expresiones. En muchos casos, estas cuestiones, aparecían vinculadas a la necesidad de la élite de disciplinar en la lógica del trabajo capitalista y del proceso de urbanización, a una masa heterogénea (3)”...leer completo en Contrapunto